Yo fui la infiel, ¿cómo lo supero ahora?

Todos los meses llegan a mi consultorio personas que realmente aman a su cónyuge y no quieren arruinar la relación y mucho menos herir a nadie; sin embargo, lamentablemente están fuertemente vinculadas con su amante y no saben cómo dejarlo ir.

Si te has sentido identificada con una situación así, sabes de primera mano que algunas decisiones irreflexivas pueden terminar en un laberinto de dudas, culpa, miedo a la pérdida y vergüenza.

Pero debes mantenerte tranquila, somos humanos y hoy abordaremos este tema tan difícil buscando algunas soluciones que puedan aclarar tu mente. Recuerda muy bien que son nuestras acciones las que nos definen, pero también la manera en que enmendamos nuestros errores.

Si ya has decidido que lo correcto es continuar con tu pareja y terminar la otra relación, éstos son algunos consejos profesionales para hacerlo del modo más maduro posible.

1) ANALIZA QUÉ TE LLEVÓ A INICIAR ESE ROMANCE

Hay infinidad de motivos que pueden detonar una infidelidad: solemos pensar que todos tienen que ver con la falta de amor, pero esto realmente es un mito, ya que podemos amar profundamente a nuestra pareja y aún así caer en los brazos de alguien más.

Y es que cada aventura tiene su propia historia y sus razones, mas en mi experiencia la mayoría tiene una cosa en común: esa sensación de vitalidad, adrenalina y protagonismo que combate la rutina, pero a la que fácilmente podemos volvernos adictos.

Así que el primer paso es que tú tengas claro qué te llevó a terminar allí, tomes responsabilidad sobre ello y te comprometas a buscar soluciones asertivas para cubrir esas necesidades o carencias emocionales de formas que no atenten contra tu relación.

2) TERMINA LAS COSAS DE MANERA HONESTA Y FRONTAL

Aceptémoslo, que hayas decidido acabar con la infidelidad no significa que ya no sientas cosas por tu amante. Pero, aunque no lo creas, dejarla ir es verdaderamente un acto de amor hacia ambos, ya que eso es lo que va a permitirles seguir adelante, aprender y crecer.

Antes que nada muestra respeto hablando las cosas de frente y no busques ocultar lo que sientes, simplemente no permitas que la otra persona se aproveche de eso para hacerte dudar.

Indícale que estás tomando la decisión más saludable para ti y para tu plan de vida; sin embargo, eso no quiere decir que no duele o que no te importa. Despídete de manera humana y comprensiva, pero firme.

Luego, en la medida de lo posible, procura evitar todo contacto, o con cosas o situaciones que te la recuerden, cuan-do menos hasta que tu duelo emocional haya cerrado del todo.

Aceptémoslo, que hayas tomado la decisión de terminar la infidelidad no significa que ya no sientas cosas por tu amante.

3) MANEJA TU DUELO, NO LO EVADAS

Lidiar con el dolor y la frustración de perder a alguien que le puso tanta chispa, emoción y pasión a nuestra vida es algo inevitable, y si únicamente tratas de reprimir esas emociones van a manifestarse de maneras que muy probablemente afecten a tu cónyuge, incluso si no se enteró de nada.

Mi recomendación es simple: apóyate durante esos meses con un psicoterapeuta para que tengas un espacio seguro que te permita desahogarte. Si no te es posible designa a algún amigo de confianza que te acompañe y te dé soporte emocional durante el trago amargo.

Un affaire es, al mismo tiempo, un lastre y una muleta emocional, y parece imposible salir sin daños colaterales, pero hay solución.

4) REDIRIGE TODA ESA ENERGÍA HACIA TU PAREJA

Rescata lo positivo. Esa infidelidad te dejó aprendizajes, y es momento de ponerlos activa y conscientemente al servicio de tu relación.La pasión, el interés y la complicidad se cultivan.

Si podías escribirle a tu amante 20 veces al día ¿por qué no a tu cónyuge? Si podías anticipar al encuentro sexual con tanto detalle, ¿por qué aplicar ese mismo juego previo en casa?

¿Confesar la infidelidad o no hacerlo?

Desgraciadamente no hay una “respuesta correcta”. Todo depende de lo que signifique una infidelidad para tu pareja. Piensa detenidamente cómo va a afectarle a ella y a la relación en general, y analiza si decirle es algo realmente necesario o sólo buscas “limpiar tu conciencia”.

Ariadna Pulido es Psicóloga y terapeuta sexual. IG @aripulidog