Estos son los castillos y catedrales subterráneos que jamás creerías que existen

Así como se descubrieron minas de 12 000 años en cuevas subacuáticas en México, en Europa hay múltiples ciudades subterráneas que guardan un secreto arquitectónico casi imposible de creer. ¿Habías escuchado algo al respecto?

¿Qué es una ciudad subterránea?

Para denominar un espacio como ciudad subterránea, debe tener una red de túneles que conectan a edificios. Podían estar construidos incluso debajo de castillos, y sí, ¡también hay castillos subterráneos!

Estos espacios subterráneos proveían a la gente de refugio, así que contaban con canales de drenaje y amenidades para vivir o trabajar ahí abajo. Básicamente, estas ciudades subterráneas son estructuras fascinantes que encubren los secretos de la visa en el exterior.

Muchas de estas ciudades ya se volvieron obsoletas y en su mayoría se usan para atraer turismo. Si quieres conocer algunos de los espacios más fascinantes que existieron —y algunos aún existen—, continúa leyendo.

1) La ciudad subterránea de Naours, en Francia

Al norte de Francia encontrarás la ciudad subterránea de Naours, que se construyó en el siglo X durante la Edad Media para que los habitantes se refugiaran y escondieran provisiones. Excavaron tanto que hicieron 33 metros de profundidad, 28 galerías y más de 300 habitaciones para resguardar a más de 3 mil personas —¡había hasta tres capillas!

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

 Se cree que la última vez que las usaron fue en la época de Luis XVI; fueron olvidadas pero las redescubrieron para las dos guerras mundiales —primero para la Primera Guerra Mundial con los británicos almacenando municiones, y luego por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Naours está abierta al público desde 1949 y la puedes visitar.

     

2) La ciudad subterránea de Orvieto, en Italia

Debajo de la ciudad de Orvieto hay un mundo de túneles y cavidades subterráneas. Son 1,200 túneres que se interesctan sin un diseño preciso, pues depende de la época y momento en que fueron añadiendo más espacios. Por ejemplo, hay cisternas y ductos de tiempos muy antiguos.

Aquí adentro y debajo está la fuente de San Patricio, una obra maestra de ingeniería hidráulica construida por el florentino Antonio da Sangallo el Joven; es muy particular porque tiene una escalera helicoidal doble para que todos suban y bajen sin problema.

Ciudades subterráneas de Europa, pozo de San Patricio (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa, pozo de San Patricio (AFP)

También está el Museo de Mayolicas Medievales y Renacentistas, así que si te interesa conocer sobre este diseño renacentista, es el lugar indicado —hay copas, ánforas e infinitas piezas de cerámica que eran inusuales para la época. También está abierto al público y hay tours guiados por expertos.

     

3) El castillo subterráneo del Valle de Loira, en Francia

El Château de Brézé son dos castillos en uno: debajo de éste hay otro castillo que construyó la familia Maillé-Brézé como fortaleza de hasta 20 metros de profundidad. Este castillo hoy día propiedad de los Colbert tuvo bodegas instaladas (en las cuales había cocina, panadería y varios cuartos), y abrieron estas profundidades al público en el 2000.

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

 

 

     

4) Minas de sal de Wieliczka, en Polonia

Una verdadera belleza histórica que tiene 300 metros de profundidad. Estas minas de sal activas son Patrimonio de la Humanidad y nacieron con la ayuda del rey Casimir III el Grande, y tiene un lago subterráneo, la llamada Catedral de Sal, un candelabro de cristal de sal e inmensas estatuas de sal.

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

 De hecho hay una leyenda asociada a estas minas. La princesa Kinga se iba a casar con Boleslaw V el Casto, príncipe de Cracovia. La princesa le pidió a su padre Béla IV de Hungría un puñado de sal, ya que la sal era muy costosa en Polonia. Su papá la llevó a la mina de sal en Máramaros (un condado del reino de Hungría) y ella aventó su anillo de compromiso antes de abandonar Polonia. Al llegar a Cracovia, pidió a los mineros que cavaran un hoyo profundo hasta que dieran con una roca. La gente encontró un trozo de sal allí y cuando lo partieron en dos, descubrieron el anillo de la princesa. Así fue como Kinga se convirtió en patrona de los mineros de sal.

Por si tenías dudas, sí se pueden visitar estas minas de sal en Polonia.

     

 

5) Ojo Guareña, en Burgos

A Ojo Guareña lo conforman un conjunto de cuevas que es de los complejos subterráneos más importantes del mundo. Entre más de 100 kilómetros te toparás con la prehistoria de España y hasta la Edad Media.

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

Ciudades subterráneas de Europa (AFP)
Ciudades subterráneas de Europa (AFP)

 Aquí dentro hay distintas galerías, como la Sala de las Huellas con huellas de personas del paleolítico; la Cueva Palomera con símbolos raspados en la pared; o la impresionante ermita de San Bernabé con pinturas en su interior que demuestra cómo se usó con motivos seculares. Y sí, todo esto se puede visitar.