Cuáles son los colores que favorecen a tu maquillaje

“¿Has notado que ese tono de rubor que se le ve espectacular a tu amiga, cuando lo usas, ¿no te resulta tan favorecedor?”, pregunta el maquillista Marco Sándor, y explica: “Probablemente es porque tienen colorimetrías distintas. El saber con exactitud los tonos que te quedan, te da mayor seguridad y confianza al salir de casa; tener la certeza de que tu imagen es la correcta, elevará hasta tu actitud”.

Se trata de un teoría básica que deberíamos dominar antes de decidir aplicar cualquier pigmento sobre la piel. Pero, como nunca es tarde para aprender, es momento de identificar las nociones básicas.

Para eso conversamos con un experto en maquillaje y peinado, quien comenta: “La colorimetría es básicamente el estudio a profundidad del color, se basa en analizar su percepción y estandarización, usando como base los tintes primarios (rojo, azul, amarillo), los secundarios (morado, verde y anaranjado) y los neutros”. Así podrás saber identificar cuáles, naturalmente, resaltan tu belleza.

 

1) Cuestión de matiz
No todos los colores tienen por base lo mismo, por su composición, se dividen en:

Cálidos: contienen amarillo, y comunican sensaciones de fuerza, alegría y movimiento.
Fríos: tienen base azul, y expresan conceptos de serenidad, pasividad, amplitud y lejanía.
Neutros: ayudan como transición y para suavizar el look, ya sea marrón, beige y piel.
Acromáticos: son el negro, blanco y gris, y sirven para acentuar los demás tonos.

2) Identifica tu piel
Los tonos de piel también pueden ser fríos o cálidos. La compañía de coloración capilar Clairol recomienda las pruebas siguientes:

– Test del rubor: ponte un blush rosa en una mejilla y uno melocotón en la otra. Mírate frente al espejo. Si el rosado te sienta bien eres fría; si no, eres cálida.

– En las venas: voltea tu muñeca y aprecia el color de tus venas. Si son azules eres de un subtono frío; si son verdes, cálido. Si son verdiazul, probablemente neutral.

– Mente en blanco: coloca una sábana blanca junto a tu cara y pon atención. Si tu dermis se ve con notas azuladas o rosas, probablemente eres fría; pero si se ve amarillenta o naranja, cálida.

“Sin embargo, también hay subtonos –como oliváceos, rosados, naranjas, grisáceos– por lo que, para obtener un diagnóstico preciso, lo más recomendable es hacerte un análisis de colorimetría a domicilio”, sugiere el experto de Glitzi.

3) El par ideal
Ahora que sabes cómo se divide la gama cromática y tu propia tonalidad, es momento de saber cuáles les van mejor a quiénes. Marco Sándor, recomienda:

– Todas las pieles se ven beneficiadas por los neutros. Son como los comodines en una paleta de maquillaje.

– Si eres de tendencia fría opta por el oro blanco y la plata; en pelo, úsalo negro, gris, lila, rojo o rubio cenizo (evita los amarillos). En ropa y accesorios, cerca del rostro viste los que contengan azul o subtonos azules.

– Si resultaste del grupo cálido, el oro amarillo se te ve mejor. En tintes, prueba el anaranjado, rojo fuego o rubio dorado. Mientras que al elegir tu guardarropa dale preferencia al amarillo y sus subtonos.

 

4) Ponte creativa
Para ello hay que identificar los tres segmentos de la cara en los que, normalmente, aplicamos color, es decir: párpados, mejillas y labios.  

Nivel principiante: “Decide qué segmento deseas que sea protagonista y mantén los otros dos, en colores neutros o acromáticos. Por ejemplo, si vas a emplear un rojo intenso en los labios aplica un delineado negro clásico en los ojos y blush sutil”, considera.  

Nivel intermedio: “Selecciona tres colores análogos, similares o de la misma gama para aplicarlos en cada segmento de la cara. Por ejemplo, lila, rosa y morado. Ahora, juega con esa paleta en sombra, rubor y gloss”, explica.

Nivel avanzado: “Opta por tonos contrastantes, imagina unos labios en coral satinado, con un blush sutil coral y, en contrapunto, un delineado gráfico dramático en un color verde esmeralda” sugiere.

5) Atención extra
Además del tono de la tez, también puedes considerar el del iris y así dar con una sombra o delineador que le favorezca:

– “Si tu iris tiene puntitos amarillos o son color miel, prueba con maquillaje cálido”, dice.

– “Si es café, azul, verde, le va mejor productos en colores fríos”, afirma.
 

6) Colores de temporada
Durante los días cálidos transforma tu piel en el lienzo perfecto: “Recomiendo tener, además de tu base al tono exacto, una bb cream ligeramente más oscura que tu tono, para mezclarla con tu foundation de siempre. Otra opción es agregar bronzer mate en polvo en las zonas que besa el sol, para dar un look de verano, sin tener que gastar en otro producto”.