Cómo añadirle un toque parisino a la decoración de tu hogar

Cuando pensamos en París es imposible no suspirar, un sitio tan romántico y con ese halo de elegancia no podía generar otra sensación. Inspirados en ese suntuoso destino europeo, te compartimos algunos secretos de la interiorista española Pia Capdevila, autora de la reforma de este palacete del arquitecto Henri Dobouillon, para traer un pedacito de la Ciudad de la Luz a tu hogar.

 Situada en el Distrito 16, una zona exclusiva protagonizada por este tipo de construcciones clásicas, esta residencia ofrece unas habitaciones espléndidas llenas de historia, pero también de hermosos ventanales con una gran fuente de luz, columnas, molduras y cornisas, propias del estilo parisino. “La primera vez que vi la casa, no pude evitar el efecto ‘wow’ por esos espacios maravillosos, la altura, los ventanales de cuarterones”, confiesa emocionada Pia, al tratarse de su primer proyecto internacional, en el que hizo una reforma integral y un gran trabajo de diseño para que todo resultara acogedor.

 

Pues bien, una de sus claves para resaltar la belleza del lugar fue decorar con una “paleta de color en piedra, gris y negro, el hilo conductor de la casa”, dice Capdevila, además, de forma excepcional, introdujo terciopelo para las cortinas de cuatro metros “porque me lo pedía el proyecto y ese punto señorial queda precioso”, ¡así que ve tomando nota si quieres actualizar el look de tus ventanas con un gusto muy parisiense!

 

 

En las habitaciones también se puede ver una mezcla de elementos y mobiliario en madera, hierro y textiles naturales, el sello de Capdevila. Para este diseño la experta utilizó un estilo de líneas rectas con algunos toques retro, el resultado es una combinación de clásico y moderno donde las tonalidades armonizan todo, para así disfrutar de una hermosa sensación de tranquilidad.

 

Y para que perfecciones ese toque je ne sais quoi que deseas, te dejamos algunos tips más: combina antigüedades con piezas modernas, atrévete a enriquecer tu decoración jugando con telas y texturas (seda, lino ¡y sobre todo terciopelo!), apuesta por exhibir fotos familiares en blanco y negro, y no te olvides de dar protagonismo tanto a piezas de arte como al romanticismo de las flores. Voilà!

El comedor y la sala comparten la calidez de los tonos piedra. La chimenea de mármol es básica para evocar el divino estilo parisino.

 

En la cocina se optó por muebles de laca con una lujosa encimera negra.

 

Fotografías: Jordi Canosa, cortesía Pía Capdevila Interiorismo & Eventos.
Estilismo: Mar Gausachs