Lidia Poët: la mujer que con 65 años se convirtió en la primera abogada en toda Italia

Si estás esperando la tercera temporada de Bridgerton o que estrenen la serie sobre la reina Charlotte —una serie de Bridgerton sobre la primera reina de ascendencia africana—, entonces es momento de ver La Ley de Lidia Poët en Netflix. Tiene drama, tiene moda de época, tiene risas y romance, pero sobretodo cuenta la historia real de una mujer que puso el primer escalón para que el resto de mujeres italianas puedan ejercer la carrera de abogadas. Se trata de Lidia Poët.

¿De qué trata Lidia Poët?

Es la vida de la primera mujer abogada en Italia, quien no pudo ejercer por el simple hecho de ser mujer —el género solo estaba destinado a quedarse en casa, para casarse y tener hijos. Entonces narran los hechos de cómo, con ayuda de su familia, logra adentrarse a la profesión ‘a escondidas’ para descifrar varios casos. Pero su mayor logro será reinterpretar la historia y abrir camino a que el resto de mujeres puedan ejercer como abogadas en el país.

       

¿Quién fue Lidia Poët?

Lidia sí existió y está catalogada precisamente como la primera abogada de toda Italia. Nació en 1855 y murió a la longeva edad de 93 años; asistió a la Facultad de Leyes en la Universidad de Turín y recibió su título en junio de 1881. 

A pesar de que logró inscribirse al padrón de abogados, esta matriculación no la validaron por ser mujer, y pidieron que su nombre fuera removido del bufete. Mientras a Lidia le era denegada su inscripción por ser mujer, en el mundo sucedían ya algunos cuantos acontecimientos indispensables para la libertad profesional y de expresión para las mujeres, como: la primera publicación del periódico feminista La Citoyenne por la sufragista Hubertine Auclert, y el establecimiento de la Cruz Roja Americana por Clara Barton.

No obstante, Lidia no dejó que esta inhabilitación le detuviera de trabajar. Al lado de su hermano abogado siguió sus prácticas legales, aunque no podía aparecer físicamente en la corte como abogada. 

Hasta que en 1991 entró la ley Sacchi es que las mujeres lograron ejercer cargos públicos, así que Lidia Poët, con 65 años de edad, finalmente ingresó a la Orden de Abogados y Fiscales de Turín. Poët se une a la lista de las primeras mujeres abogadas en la historia, considerando a varias colegas del resto de Europa, como: Regina Quintelitza, primer abogada en Portugal; Elise Sem, la primera en Noruega; Ella Negruzzi, la primera abogada en ejercer en Romania; Katarina Abramovna, la primera mujer certificada como abogada en el imperio ruso; o Katarine Lengold, la primera abogada registrada en el colegio de abogados de Serbia, y muchas más. ¿Será tiempo de hacer más series sobre estas fascinantes mujeres?