Las razones de Jennifer Aniston para no tener hijos que nos hacen reflexionar sobre la maternidad

A finales del 2022, Jennifer Aniston puso fin a décadas de especulación sobre su maternidad. “Diría que a mis 30 o 40 años, pasé por cosas realmente difíciles… Estaba tratando de quedar embarazada”, dijo durante una entrevista en su casa de Los Ángeles para la revisa Allure.

La famosa actriz, quien dio vida al personaje de Rachel Green en Friends, la serie de los noventa, reveló haber “intentado de todo” para ser mamá: incluso fecundación in vitro (FIV).Pero ahora, a punto de cumplir 54 años, el “barco ha zarpado”, dijo. Quizá por eso se ha sincerado: “Ya no tengo que pensar en ello”.

 

Jennifer Aniston en red carpet
Jennifer Aniston en red carpet

Por años, Aniston fue tildada de “egoísta” por anteponer su carrera a formar una familia. Para el grueso de la sociedad parecía poco probable que aun con los grandes avances en medicina reproductiva que hoy día se anuncian, Jen, con un físico envidiable y un patrimonio valuado en más de 320 millones de dólares, no pudiera hacer realidad su anhelo de ser mamá. ¿Pero era realmente así?

Ser madre en el nuevo siglo

No es ningún secreto que en todo el mundo un mayor número de mujeres abraza la maternidad más tarde en sus vidas. Gracias a los métodos de control natal hay mayor libertad para que cada una decida su momento ideal para cristalizarlo.

De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología de Estados Unidos, 19% de los embarazos en ese país son hoy en día de mujeres por encima de los 35 años. En Francia, esta proporción ya alcanza 21%, y desde hace algún tiempo son más las británicas de entre 30 y 40 años que estrenan pancita en comparación con las veinteañeras. En México, todavía es una tendencia discreta: apenas 11.41% de los embarazos reportados en 2020 fueron en mujeres mayores de 35 años.

 

Pareciera que ahora los 40 son los nuevos 30 y es que con cada vez más celebridades llegadas al cuarto piso estrenándose como mamás (Courtney Cox,Salma Hayek, Halle Berry, Céline Dion, por mencionar algunas), parece lógico considerar un embarazo al final de la edad reproductiva. Aquí es donde las letras chiquitas -que no vemos en las notas de prensa sobre las celebs de 45 o 50 años con bebés-, aparecen: el aceptar una ovodonación supone la renuncia a la carga genética de la madre, contenida en los óvulos, por ejemplo. Quizá eso explique el arrepentimiento de Aniston por no haber congelado los suyos: “Habría dado cualquier cosa por que alguien me hubiera dicho: “congela tus óvulos. Hazte un favor’”, como declaró en aquella entrevista.

maternidad
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Mark Sauer, del Centro de Atención Reproductiva de la Mujer de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, y pionero en embarazos mediante donación de óvulos, advierte que es un error suponer que la maternidad a cualquier edad está libre de problemas: “El riesgo de quedarse sin hijos de por vida no puede exagerarse”. Para él, los medios de comunicación deben dejar de perpetuar la falsa idea de la maternidad tardía sin complicaciones y no sobrevalorar el alcance de las técnicas de reproducción asistida, como si estas pu- dieran resolver todos y cada uno de los problemas re- productivos, lo cual –como el caso de la actriz Jennifer Aniston demuestra– no es así.