El trágico final de los hijos de Farah Diba, la ‘Grace Kelly de Medio Oriente’

En la vida de las tres esposas del último rey de Irán hubo tanto joyas y lujos, como finales y vivencias trágicas. Entre las últimas reinas persas que hicieron historia está la tercera mujer de Mohammad Reza Pahleví, Farah Pahleví —mejor conocida como Farah Diba—. De los 84 años de esta mujer, ella siente que ha vivido 200, y es que la historia de Farah estuvo enmarcada por matices de felicidad y tristeza, incluyendo el lamentable caso de la muerte de dos de sus hijos.

¿Cuántos hijos tiene Farah Diba? 

La viuda del último Sha de Irán fue madre de cuatro hijos en total. Reza Pahlavi, nacido el 31 de octubre de 1960, es el hijo mayor y actual jefe de la Casa de Pahlavi en el exilio, que gobernó Irán hasta la Revolución iraní de 1979. Farahnaz Pahlavi, nacida el 12 de marzo de 1963, es la segunda y es escritora y defensora de la democracia y los derechos humanos en Irán. Ali-Reza Pahlavi nació el 28 de abril de 1966, y fue historiador y simpatizante de los grupos de oposición iraníes. Y la cuarta, Leila Pahlavi, nació el 27 de marzo de 1970, fue una dedicada humanitaria y defensora de la salud mental.

 

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¿Qué pasó con los hijos del Sha de Iran y Farah Diba?

La familia de los Pahlavi no ha estado exenta de tragedias, y una de ellas es que dos de los cuatro hijos de Farah Diba se suicidaron. Sus dos hijos menores, la princesa y el príncipe que vivieron en el exilio, decidieron despedirse de este plano.

Leila Pahlavi, la más joven, murió en junio del 2001 —su cuerpo fue encontrado en Londres y arrojaron síntomas de anorexia y sobredosis, tenía 31 años. En su momento, Farah mandó un comunicado para anunciar este sensible fallecimiento: “tengo el triste deber y el dolor de anunciar a nuestros compatriotas en Irán o en el exilio la muerte de mi hija Leila Pahlevi”, según El País, y que además mencionó que “no soportaba vivir lejos de Irán y compartía las penalidades de sus compatriotas” —Leila salió de su país a los 9 años— y que “estaba muy deprimida desde hacía algún tiempo, pues los años no cicatrizaban sus heridas”. Además de estar envuelta en trabajos humanitarios y de caridad, fue escritora y poeta —escribió un libro de poesía titulado ‘Leaves of the Tree: Selected Poems of L.P.’ (1991)—, contando con un diploma en Literatura Comparada por la Universidad de Brown, en Estados Unidos.

La segunda tragedia llegó 10 años después, en 2011 salió la noticia de que su hijo el príncipe Ali-Reza Pahlavi, se había suicidado. Tenía 44 años y murió por el uso de un arma de fuego estando en Boston. Farah dio otro doloroso comunicado, “al igual que millones de jóvenes iraníes, a él le apenaban todos los males caídos sobre su amada patria, así como el tener que soportar la carga de la pérdida de un padre y una hermana en su joven vida […] A pesar de que luchó durante años para superar su dolor, finalmente sucumbió, durante la noche del cuatro de enero de 2011, en su residencia en Boston, donde se quitó la vida, sumiendo a su familia y amigos en un gran dolor”, vía El País. Ali-Reza asistió al exclusivo Collège du Léman en Suiza, estudió en la Royal Mews School de Teherán, y en Princeton University.

     

 

“Pienso cada día en mis hijos. Ali-Reza y Leila eran víctimas del exilio que nos tocó vivir. Para ellos era horrible cambiar de un país a otro, mientras en Irán sucedían cosas terribles y se hablaba tan mal de su padre en la televisión. Pero en el exilio he aprendido a no compadecerme”, palabras de Farah Diba sobre sus hijos que cometieron suicidio, vía El Mundo.

En entrevista con la revista alemana Bunte (vía El Mundo), Farah Diba habló de sus fallecidos hijos, un tema que no es sencillo para ninguna madre. “Leila era una mujer inteligente y comunicativa, lamentablemente se topó en su camino con gente equivocada. Lo intenté todo para ayudarla, incluso la acompañaba al médico. Tristemente decidió abandonar este mundo. Hasta el día de hoy no consigo explicarme por qué se quitó la vida. A veces esperamos algo de un hijo que hace exactamente todo lo contrario”. Sobre su hijo menor, “muy inteligente, excelente estudiante de la Historia y la cultura iraní, siempre me sorprendía con sus conocimientos sobre Oriente Medio. Era amigable y con mucho sentido del humor, le encantaba viajar y descubrir otras culturas”.

Dolorosos episodios en la vida de Farah Diba que la llevaron a externar en una entrevista, “a veces me siento como si tuviera 200 años”; al menos en octubre ya celebrará los 85.