Bertha Benz: la fascinante historia de la primera mujer en conducir un coche

La historia de la industria automotriz no sería lo que conocemos hoy día si no fuese por las mujeres que participaron en su desarrollo. Aquí entra la fascinante historia de Bertha Benz, quien fue reconocida como la primera mujer en conducir un coche por cuenta propia —y hasta repararlo sin ayuda de nadie—.

 

¿Quién fue Bertha Benz?

Bertha nació en mayo de 1849 en Alemania en el seno de una familia pudiente —de hecho formaban parte del gran ducado de Baden, un estado en el suroeste del Imperio alemán en la orilla este del Rin.

Desde joven tuvo mente emprendedora, y cuando era soltera usó su dote para invertir en el sector de construcción de hierro. Cuando se casó con el ingeniero e inventor alemán Karl Benz en 1872 perdió su poder legal como inversora, pero esto no la detuvo a hacer grandes cosas.

bertha benz coche
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Tuvieron cinco hijos e hiciero un gran equipo como pareja: Carl estaba trabajando en la patente y diseño del Motorwagen, mientras Bertha ayudaba a probarlo e identificar las áreas de oportunidad y mejoramiento.

 

¿Qué hizo Bertha Benz? La pionera del automóvil

Karl presentó el Benz Patent-Motorwagen a finales de 1880 —un vehículo de tres ruedas con motor de tracción trasera—, pero la gente no se motraba nada emocionada al respecto del invento. Esto desilusionó al inventor alemán y estuvo a punto de abandonar la estrategia.

Pero Bertha Benz, considerando que a su esposo le faltaba más visión en marketing, emprendió un viaje sin precedentes. Tenía 39 años y decidió manejar 106 kilometros desde Mannheim hasta Pforzheim en compañía de sus hijos Richard y Eugen para visitar a los abuelos.

 

Así que Bertha tomó el vehículo sin permiso de su esposo o de cualquier otra autoridad y completó el primer trayecto de larga distancia de su época. Eso sí, el recorrido estuvo lleno de dificultades que Bertha solventó por su cuenta.

Para desatascar una válvula utilizó un alfiler de su sombrero, y cundo se rompió un cable eléctrico lo cubrió y reparó con una liga de su pierna. Incluso se le reconoce que inventó las pastillas de freno al añadírles cuero de las suelas de unos zapatos.

bertha benz coche
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Fue tal la trascendencia de este viaje, que en la farmacia donde compró 10 litros de ligroina (un disolvente que se obtiene de la destilación de petróleo) para reparar su coche, pasó a la historia como la primera estación de combustible del mundo.

Después de 12 horas, Bertha Benz completó su viaje y para entonces la prensa ya la tenía en la mira. Bertha consiguió la mejor estrategia de marketing, el invento de Karl Benz recibió su debido reconocimiento y nada de esto habría sido posible de no ser por la primera mujer al volante.